Una historia corriente…

José Manuel comparte "una historia corriente"
José Manuel comparte "una historia corriente"

Podría empezar esta historia diciendo aquello tan socorrido de “tengo un amigo que…”, pero en este caso, el amigo soy yo mismo.

Quiero compartir esta historia en primera persona con todos vosotros, en parte por mi desahogo y en parte como lección de vitalidad y de ejemplo de que podemos conseguir aquello que nos propongamos.

Todo empieza en septiembre del año pasado y viene a raíz de un dolor que sufro en el costado y de mi posterior visita al médico. Tengo dolores muy fuertes y mi visita con él, no sirve de nada, no encuentra el motivo del dolor. Vuelta a casa … A los pocos días el dolor es insoportable y vuelvo a visitarlo. El azar quiere que el Doctor que me atendió la primera vez no estuviera y ante mi insistencia por el dolor que tenía, me visita una doctora, la Doctora Eva. Después de atenderme y de escuchar los síntomas que tenía me diagnostica el herpes zoster, coloquialmente conocido como “culebrilla”, algo muy doloroso, os lo aseguro. Para descartar cualquier otra cosa, me pide una colonoscopia y una analítica. La medicación que me receta, me va muy bien y en unos días desaparece el dolor. La colonoscopia sale bien y la analítica, bueno, el colesterol un poco alto.

De vuelta a la consulta con todo lo que me pidió, me descubre una ligera hipertensión, el susodicho colesterol, sobrepeso (con 1,88 de altura, peso 106 kilos) y por último añadamos también, el tabaquismo. Acabada la visita le digo: “¿para cuando la próxima?”, y su respuesta, sin levantar los ojos del informe que estaba escribiendo, fue:

“No sé si me llegarás a la siguiente visita. Tienes todos los factores y todos los números.”

Siguió impasible escribiendo el informe mientras yo tragaba saliva y a duras penas balbucí “¿que he de hacer?”. Su respuesta fue, ¡¡VIVIR!!, hazlo por ti y por los tuyos. Me dijo poca cosa, pero me llegó a lo más profundo de mi ser. Me pautó unas pastillas para dejar de fumar, unas para la hipertensión, otra para el colesterol…Dios, tengo 53 años y ya con pastillero

El siguiente paso de esta historia fue en diciembre, el quince concretamente, cuando decido apurar mi último cigarrillo. En enero de este año, hago una visita a mi amigo Armand, dietista y nutricionista. Le explico mi vida y mi actividad laboral y me prepara una dieta, que deberá revisar mensualmente, dependiendo de los progresos que vaya viendo. En febrero comienzo la dieta y conozco Anytime Fitness. Me parece que poder hacer ejercicio a la hora que mejor te venga, es genial. En el gimnasio me adaptan unas rutinas acordes al objetivo de la dieta que realizo; de esa manera puedo tonificar y no perder músculo, aunque si peso.

Allá por mediados de julio, en mi última visita a Eva, mi doctora (y Ángel de la Guarda) me presento con mi última analítica bajo el brazo. Los resultados fueron los siguientes: hipertensión – corregida, colesterol – controlado, tabaco, de momento, bajo control y sobrepeso… 92 kilos. Me dice que deje de tomar pastillas y que me quita de la lista negra…”Dame dos besos” le digo.

Estoy contento y orgulloso del cambio que ha dado mi vida. Somos lo que hacemos y atraemos aquello que generamos.

Por eso quería compartir esta historia con todos los que puedan estar en la misma situación que yo.

Espero que esta historia, esta historia corriente, sirva a más gente para entender que todo aquello que nos propongamos, lo podemos conseguir.

José Manuel, socio de Anytime Fitness Poblenou

Escrito por
Más entradas de Anytime Fitness

Pilates : pros y contras para practicarlo

El método Pilates fue creado a principios del siglo XX por el...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *