Perder peso con el deporte

Perder peso con el deporte
Perder peso con el deporte

Todos tenemos la idea de que si queremos perder peso, además de hacer dieta, lo que tenemos que hacer es empezar a entrenar o hacer más ejercicio, ¿verdad? El shock se produce cuando llegas al gimnasio, comienzas a entrenar y no consigues perder peso sino más bien todo lo contrario… ¡lo ganas!

En este artículo, nuestro club manager Alex Palos te explica por qué.

El aumento de peso es una gran preocupación para más de la mitad de la población, una inquietud que en según qué fechas del año se convierte en una obsesión… ¡y estamos muy cerca del verano! ¿Te suena, verdad? Aquí es cuando a todos nos da por comenzar una dieta que creemos más correcta combinándola con un plan de actividad física que creemos adecuado para este objetivo.

El susto viene cuando tras las primeras semanas de esfuerzo y rutina en tu gimnasio, subes a la báscula y ves que la aguja se mueve aún más a la derecha, a pesar de sentirte más ligero. Desconcierto y preocupación a partes iguales. ¿Qué estoy haciendo mal? Pensamos que no estamos logrando el objetivo sino más bien lo contrario y saltan las alarmas.

¿Cuál es la razón para que, cuando comienzas a entrenar, en lugar de perder peso lo ganes?

Es una muy simple y te lo explicaré de manera que se pueda entender:

La metabolización de los nutrientes y la optimización de los recursos energéticos no es igual en una persona sedentaria que en otra que realiza actividad física. Esto va relacionado directamente con los depósitos de glucógeno, que son las estructuras en las que nuestro cuerpo almacena la glucosa. Los músculos son el mayor depósito de glucógeno del organismo y una vez se llenan estos depósitos, la glucosa restante se transforma en grasa.

Los músculos de una persona sedentaria captan menos glucógeno (se estima que la mitad). Además, nunca se vacían puesto que solo se consigue con actividad física. Cuando una persona sedentaria empieza a hacer deporte, una de las primeras adaptaciones fisiológicas que llevará a cabo su organismo será un aumento de la sensibilidad a la insulina y la capacidad de reclutar más glucógeno en sus músculos.

Este es el quiz de la cuestión: cada gramo de glucógeno retiene 3 gramos de agua, así que en principio es fácil que se aumente de peso puesto que el glucógeno captará toda esa agua y la mantendrá asociada a sus fibras.

El peso no lo es todo! Y aunque la báscula indique más peso, la imagen que se verá en el espejo será la de un cuerpo más tonificado.

Para que este cambio no sea motivo de preocupación, es muy recomendable realizar un estudio antropométrico antes de empezar. Este estudio consiste en medir el porcentaje de grasa, el de masa muscular, la masa ósea, y el agua corporal. De este modo conoceremos nuestra estructura real y podremos comprobar, con el tiempo, si hemos obtenido el resultado esperado que es la pérdida de grasa, aunque no conlleve una pérdida de peso.

Si consigues el objetivo de ganar masa muscular y perder grasa, tendrás una mejor composición corporal y tu resistencia física será mayor. ¡Además tu cuerpo se verá mucho mejor!

Ánimo. No te rindas. No te asustes. Sigue entrenando más y mejor. Pronto verás los resultados.

“Todo esfuerzo obtiene su recompensa.”

Artículo escrito por: Álex Palos
Club Manager de Anytime Fitness Mira-sol 

Escrito por
Más entradas de Anytime Fitness

Participamos en la XXI Edición de los desayunos de trabajo de Emprendedores

Emprendedores aborda las claves para articular una marca sólida y lograr que...
Leer más

3 Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *