Entrenar en invierno: ¿sabes cómo hacerlo?

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Entrenar en invierno: ¿sabes cómo hacerlo?

Si en las últimas semanas has notado que te cuesta un poco más ponerte las zapatillas y consagrar tiempo al deporte, no tienes por qué sentirte culpable. La bajada de las temperaturas, por suaves que de momento sean, y las fiestas navideñas son factores que alteran cualquier rutina. Lo importante es que quieras seguir cuidándote, cuidando tu alimentación y haciendo hueco al ejercicio físico. ¿Quieres? Te contamos qué cosas has de tener en cuenta para entrenar en invierno.

 

Ventajas de entrenar en invierno

Permítenos que empecemos por recordarte que como en cualquier época del año entrenar en invierno te ayudará a reforzar tu sistema inmunológico y, si lo haces en el exterior, a dar a tu cuerpo una buena dosis de vitamina D de forma natural. ¿A qué suena bien?

Pues esa no es la única ventaja de entrenar en invierno, ya que como ocurre en primavera, verano y otoño, hacer deporte en los meses de frío también ayuda a mejorar el estado de ánimo, y a combatir el estrés, la ansiedad, la depresión… en definitiva, a liberar la mente y a quitarte más de un peso de encima.

 

Calentar y estirar en cualquier época del año

Lo que tampoco cambia es la importancia que el calentamiento y el estiramiento tienen cuando te dispones a hacer ejercicio y cuando acabas de ejecutar tu entrenamiento. Entrenar en invierno requiere, como el resto del año, preparar bien tus músculos para evitar lesiones, así como devolverlos poco a poco a la calma.

Si te estás preguntando cuánto tiempo has de calentar para entrenar en invierno, la respuesta es entre 7 y 12 minutos. Eso sí, evita estar mucho tiempo parado si lo haces en el exterior para que tu cuerpo no se enfríe. Una opción para lograrlo es calentar en casa, antes de salir a correr, montar en bici, o ir corriendo hasta tu club Anytime Fitness más cercano.

 

Cuándo y con qué

Hasta aquí, ¿todo bien? Sigamos entonces. Y hagámoslo pensando en las horas a las que es más aconsejable entrenar en invierno, si decides que ese entrenamiento sea total o en parte fuera. Lo mejor es que lo hagas en las horas en las que más calienta el sol y cuando hay más luz natural, es decir, a mediodía.

Evita siempre que puedas salir a entrenar cuando anochezca y las temperaturas sean, por tanto, más bajas. Si aun así, tu agenda no te lo permite, vístete con algo reflectante para hacerte visible.

Y ya que estamos hablando de cómo equiparte, permítenos recordarte que entrenar en invierno sí requiere, a diferencia de otros momentos del año, pensar bien en proteger tu cabeza, tus manos y tus pies con el objetivo de no perder calor por estos puntos, llamémosles, más débiles.

 

Cabeza, manos y pies: puntos débiles

¿Cómo? Poniéndote un gorro, una gorra o una de esas bandas que cubren las orejas y parte de tu cabeza. Para las manos, usa guantes, y si vas en bici ‘tira’ de los que son especiales para frío hechos de materiales que mantienen el calor, como el nylon.

Y para los pies, cúbrelos, en función de la temperatura, con medias o calcetines térmicos (especiales para el frío) o con calcetines de algodón o poliéster. Si quieres hacer las cosas bien al entrenar en invierno, no olvides tampoco apostar por zapatillas impermeables para que tus pies no se mojen ni enfríen.

 

Protege tu piel y tus ojos

Otra cosa importante. Al entrenar en invierno en el exterior también has de preocuparte por la piel de tu cara. Échate una buena crema protectora para protegerla del viento, las bajas temperaturas y la posible lluvia. Así evitarás que se deshidrate y esté seca. ¡Ojo con tus ojos! Si ves que el viento sopla con fuerza, no es mala idea que te pongas gafas de sol.

Tampoco lo es que te vistas con ropa técnica adaptada a las temperaturas más frías, si el termómetro marca pocos grados, para que no te quedes frí@. Para entrenar en invierno en el exterior siempre se recomienda utilizar mallas o pantalones largos y camisetas y chaquetas de manga larga. Nosotros no vamos a ser menos. Ten a mano alguna prenda cortavientos y no dudes en ponértela si ves que Eolo sopla con fuerza.

 

Vigila tu hidratación

Dos cosas más y terminamos. Para entrenar en invierno, al igual que lo harías en cualquier otra época del año, ten presente que lo mejor es no hacerlo con el estómago lleno, y sí con una buena dosis de hidratación. Recuerda que, aunque tu cuerpo te pida menos agua porque tienes menos sed debido a que hace menos calor, tu hidratación no deja por eso de tener importancia.

Ya lo sabes, no hay barreras que no puedas vencer para seguir entrenando y cuidando tu cuerpo y tu mente. Tu salud es tu mejor activo. Protégela. Se lo merece y… ¡Te lo mereces! ¿Dudas? Consúltanos. Todos nuestros clubes Anytime Fitness están abiertos para ti los 365 días del año. Podemos y sabemos cómo ayudarte. ¡Te esperamos!

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